Notar que un implante dental se mueve al masticar o al tocarlo con la lengua puede generar preocupación. Sin embargo, esta sensación no siempre significa que el implante esté fallando. En ocasiones, el problema se encuentra en la corona dental o en alguno de los componentes que la sujetan.

Los implantes dentales están diseñados para permanecer estables dentro del hueso. Por eso, cuando aparece cualquier tipo de movilidad, conviene identificar su origen. En CORE Centro Dental, recomendamos acudir a revisión cuanto antes para comprobar el estado del implante y evitar posibles complicaciones.

¿Por qué puede moverse un implante dental?

Existen diferentes causas que pueden explicar esta situación. La primera cuestión que debe valorar el odontólogo es si se mueve la corona, el tornillo que la conecta o el propio implante.

Aflojamiento de la corona dental

Una de las causas más habituales es que la corona colocada sobre el implante se haya aflojado. Puede ocurrir por el desgaste de los componentes, la pérdida de fijación o las fuerzas que se producen durante la masticación.

En estos casos, el implante puede continuar correctamente integrado en el hueso y el problema limitarse a la parte protésica. Cuando se detecta a tiempo, puede ser posible reparar o volver a fijar la corona sin necesidad de sustituir el implante.

Aflojamiento del tornillo del implante

Algunas coronas están sujetas mediante un pequeño tornillo que las conecta con el implante.

Con el tiempo, este componente puede perder su ajuste y provocar una ligera movilidad, pequeños chasquidos al masticar o una sensación diferente al cerrar la boca. Aunque inicialmente no provoque dolor, conviene revisarlo para evitar que el movimiento termine dañando otros componentes.

Periimplantitis: inflamación alrededor del implante

La periimplantitis es una enfermedad inflamatoria que afecta a los tejidos que rodean el implante y puede provocar una pérdida progresiva del hueso que lo sostiene.

Entre sus posibles manifestaciones se encuentran el sangrado de encías, la inflamación, la supuración o las molestias al masticar.

En fases avanzadas, la pérdida de soporte óseo puede comprometer la estabilidad del implante. Por eso, mantener una buena higiene y acudir a revisiones periódicas resulta fundamental para detectar alteraciones antes de que progresen. Si quieres conocer mejor el proceso completo, te explicamos cuáles son las fases de un implante dental.

Pérdida de osteointegración

La osteointegración es el proceso mediante el cual el implante establece una unión estable con el hueso.

Si esta unión no llega a consolidarse correctamente o se pierde posteriormente, el propio implante puede comenzar a moverse. A diferencia de una corona floja, la movilidad real del implante requiere una valoración prioritaria, ya que puede indicar una pérdida importante de estabilidad.

Odontóloga explorando la boca de un paciente para comprobar el estado de un implante dental

¿Puede moverse un implante dental sin provocar dolor?

Sí. La ausencia de dolor no significa necesariamente que todo esté bien.

Una corona puede estar ligeramente suelta sin generar molestias importantes. Del mismo modo, determinados problemas en los tejidos que rodean el implante pueden evolucionar sin síntomas evidentes durante sus primeras fases.

En ocasiones, la única señal es una sensación extraña al masticar, un pequeño movimiento o un cambio en la forma en la que encajan los dientes. Por eso, no es recomendable esperar a que aparezca dolor para solicitar una revisión.

¿Qué hacer si notas que tu implante está flojo?

Si percibes movimiento en la zona de un implante, lo más importante es evitar manipularlo. Hasta acudir al dentista, conviene:

  • No masticar alimentos duros por ese lado.
  • Mantener una higiene cuidadosa.
  • No intentar apretar o recolocar la corona por cuenta propia.

Si aparecen inflamación, sangrado, supuración o dificultad para masticar, es especialmente importante recibir una valoración odontológica.

¿Tiene solución un implante dental que se mueve?

El tratamiento dependerá de la causa y del estado de los tejidos que rodean el implante.

Cuando el problema afecta únicamente a la corona o al tornillo, puede ser suficiente con ajustar, reparar o sustituir el componente afectado.

Si existe periimplantitis, será necesario estudiar el grado de inflamación y la pérdida ósea para determinar las opciones de tratamiento. Cuando el implante ha perdido su integración con el hueso, puede ser necesario retirarlo y valorar posteriormente una nueva rehabilitación.

Una revisión a tiempo puede marcar la diferencia

Los implantes dentales necesitan cuidados y seguimiento a largo plazo. Las revisiones periódicas permiten comprobar el estado de las coronas, los componentes protésicos y los tejidos que rodean cada implante. Si todavía estás valorando esta opción, puedes conocer las ventajas de los implantes dentales.

Si notas que tu implante se mueve, aunque no tengas dolor, es importante conocer la causa antes de que el problema avance.

En CORE Centro Dental, estudiamos cada caso de forma individualizada para determinar el origen de la movilidad y recomendar el tratamiento más adecuado.

Si has notado algún cambio en tu implante, puedes solicitar una revisión con nuestro equipo en nuestra clínica del barrio de Salamanca, en la calle Príncipe de Vergara, 39, Madrid. También puedes llamarnos al 911 59 12 85 o escribirnos por WhatsApp al 685 39 04 64 para que podamos valorar tu caso y ayudarte a encontrar la solución más adecuada.