Las vacaciones son ese momento tan esperado del año para desconectar de la rutina, descansar y disfrutar de unos días de tranquilidad. Sin embargo, un imprevisto puede alterar cualquier viaje en cuestión de horas: un dolor de muela, un empaste desprendido o una inflamación cuando estamos lejos de nuestro dentista habitual.
El dolor dental en vacaciones es una situación más frecuente de lo que parece. La mayoría de las veces no la provoca un incidente durante la escapada, sino que procede de una alteración previa ya existente que aún no había dado síntomas.
En Core Centro Dental, ubicado en el Barrio de Salamanca (Madrid), insistimos en la importancia de la prevención antes de viajar, pero sabemos que las urgencias pueden aparecer. Por eso, te ayudamos a conocer las situaciones más habituales y cómo responder ante ellas.
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¿Por qué los problemas dentales aparecen precisamente en vacaciones?
La realidad es que, en la mayoría de los casos, el problema ya estaba presente. Una caries pequeña, un empaste antiguo, una fisura casi imperceptible o una inflamación de las encías pueden permanecer estables durante semanas o meses sin generar molestias importantes.
Durante las vacaciones cambian muchos hábitos. Dormimos menos y, a menudo, peor, modificamos los horarios de las comidas, consumimos alimentos diferentes, tomamos bebidas muy frías o muy calientes y descuidamos ligeramente la higiene oral.
Todo ello puede provocar que un problema latente acabe manifestándose. Por eso, muchas urgencias estivales no aparecen de forma espontánea, sino que son la consecuencia de un problema que llevaba tiempo evolucionando.
Cuando aparece un dolor intenso en una muela
El dolor de muela es probablemente la urgencia dental más incapacitante y un dolor dental en vacaciones que nadie desea experimentar.
Puede comenzar como una ligera molestia al masticar y evolucionar rápidamente en un dolor constante o pulsátil que incluso dificulta dormir.
El dolor suele ser una señal de que el tejido interno del diente o los tejidos que lo rodean necesitan atención, por lo que no conviene retrasar la visita a un dentista de emergencia. Mientras, puede ayudar mantener una higiene cuidadosa de la zona y evitar alimentos extremadamente fríos, calientes o muy duros si aumentan las molestias.
Lo que no conviene es aplicar calor sobre la cara o recurrir a remedios caseros sin evidencia, ya que en algunos casos pueden favorecer la inflamación.
Sensibilidad intensa: cuando el frío deja de ser una simple molestia
Hay pacientes que comienzan a notar dolor dental en vacaciones, muy intenso al tomar un helado, beber agua fría o incluso respirar aire fresco.
En ocasiones se trata simplemente de hipersensibilidad dental, pero cuando la molestia aparece de forma repentina o aumenta claramente, no conviene ignorarla.
Puede deberse a una pequeña fractura, al desgaste del esmalte, a una retracción de las encías o incluso a una caries que hasta ese momento había pasado desapercibida.
Aunque no siempre requiere de atención urgente inmediata, sí es recomendable programar una revisión lo antes posible, especialmente si el dolor no desaparece al retirar el estímulo.
Inflamación de la cara o de la encía: otro dolor dental en vacaciones
Uno de los signos que indican claramente la necesidad de acudir al dentista es la aparición de una inflamación. Cuando una infección dental progresa, puede producirse un aumento de volumen en la encía, la mejilla o incluso en otras zonas de la cara.
La inflamación puede indicar que existe una infección que necesita de un tratamiento específico. Si además aparecen fiebre, dificultad para abrir la boca, malestar general o problemas para tragar, es importante buscar atención odontológica cuanto antes.
¿Qué ocurre si se cae un empaste o una corona?
Otra situación bastante frecuente de dolor dental en vacaciones es perder un empaste o que una corona se desprenda al comer.
Aunque en algunos casos no produce dolor inmediato, el diente queda más expuesto y aumenta el riesgo de sensibilidad, fracturas o acumulación de bacterias.
Conviene mantener la zona limpia, evitar masticar por ese lado y procurar que el diente no soporte fuerzas innecesarias; todo ello te ayudará hasta obtener atención de urgencias en una clínica dental.
Si conservas la corona o la restauración, es recomendable guardarla y llevarla a la consulta, ya que en algunas ocasiones podemos reutilizarla.
Una fractura dental no siempre duele… pero siempre merece atención
Si bien las fracturas no provocan los mismos síntomas, conviene examinarlas todas.
Hay ocasiones en las que únicamente se rompe un pequeño fragmento del esmalte y el paciente piensa que puede esperar varias semanas. Sin embargo, incluso aquellas muy pequeñas pueden favorecer la entrada de bacterias o debilitar la pieza dental.
Por eso, siempre que un diente se fractura durante un viaje, es aconsejable que un profesional valore la extensión de la lesión. Gracias a actuar a tiempo podemos evitar tratamientos mucho más complejos posteriormente.
¿Cuándo es posible esperar y cuándo conviene buscar un dentista de urgencia?
Una de las mayores dudas cuando estamos lejos de casa es decidir si podemos esperar unos días o si debemos buscar asistencia inmediata.
En general, un dolor leve y ocasional que mejora con medidas sencillas puede permitir esperar hasta regresar, siempre y cuando no aumente con el paso de las horas.
Sin embargo, cuando el dolor es intenso y continuo, aparece inflamación importante, existe fiebre, se produce una fractura considerable o el sangrado no cesa tras un traumatismo, es recomendable acudir cuanto antes a un servicio de urgencias dentales.
La mejor urgencia es la que nunca llega a producirse
Antes de un viaje largo o unas vacaciones, realizar una revisión nos permite detectar caries iniciales, restauraciones deterioradas, problemas de encías o pequeñas fracturas antes de que se conviertan en una urgencia.
En Clínica Dental Core, en Madrid, atendemos tanto revisiones preventivas como situaciones de urgencia, ayudando a nuestros pacientes a resolver problemas dentales antes de que interfieran en su calidad de vida.
Si tienes previsto viajar y hace tiempo que no realizas una revisión, contacta con nosotros y te daremos cita para nuestros tratamientos de odontología conservadora u otros problemas odontológicos. Nos encontrarás en el barrio de Salamanca, en la calle Príncipe de Vergara, 39. 1º 28001 (Madrid). Nuestros teléfonos de contacto son el 911 59 12 85 y el 685 39 04 64 (WhatsApp).
