Llámenos directamente: 91 159 12 85

Gral. Pardiñas, 46. 28001 Madrid Ver localización

Odontofobia

El miedo se activa por la percepción de daño o peligro a nuestro bienestar físico o psíquico. Tanto en las personas como en los animales, los estímulos que desencadenan el miedo pueden ser naturales o adquiridos mediante aprendizaje.

Podemos definir la odontofobia como el miedo irracional intenso y descontrolado ante el odontólogo y la practica odontológica en general.


Según datos de la Organización Mundial de la Salud, la odontofobia afecta al 15% de la población. Una de las posibles causas es la existencia de experiencias negativas o traumáticas previas que hacen que el paciente desarrolle un comportamiento fóbico, presentando miedo –y a veces pánico- a acudir a la consulta del dentista, al tratamiento odontológico, a las agujas, al ruido de los instrumentos dentales, etc.

Hay distinguir la ansiedad, que se trata de un nerviosismo previo que la mayoría de pacientes experimentan, de la fobia, en la que la persona desarrolla conductas de evitación y escape que pueden generar que no acuda a la consulta del odontólogo durante años.

Para tratar este tipo de conducta, disponemos de diversos recursos. El más importante de todos es la comunicación, que nos permite establecer con el paciente un vínculo personal desde las primeras visitas -que son aquellas en las que el paciente acude con mayores niveles de ansiedad- y que genera un nivel de confianza que es esencial para superar el miedo. Para ello, dedicamos a nuestros pacientes todo el tiempo necesario, explicando detalladamente todos los procedimientos, los materiales utilizados y las diferentes opciones de tratamiento. La paciencia del dentista, el dar la información necesaria y la calidez son elementos esenciales.

Es importante la aplicación de técnicas de relajación, además de cuidar el entorno y la decoración de la clínica, empleando colores suaves en las paredes, flores naturales, etc. Asimismo, ayuda una música relajante y una iluminación adecuada.

Para aquellos pacientes con un nivel de ansiedad muy alto, o en caso de procedimientos largos, disponemos del uso de fármacos que pueden ayudar a conseguir un adecuado control del estrés.

También se puede recurrir en casos más complejos, o si el paciente así lo demanda, a la sedación bajo los cuidados de un médico anestesista, mediante la cual el paciente está consciente pero en un estado de relajación tal que permite llevar a cabo cualquier procedimiento con toda comodidad para él.

En resumen, hoy en día la ciencia nos ofrece un abanico de técnicas psicológicas y farmacológicas para controlar el estrés que en determinados pacientes provoca el acudir al dentista. Si usted padece este problema, llámenos; somos especialista en este tema y estamos orgullosos de haber sido capaces, en todos los casos a los que nos hemos enfrentado, de haber cambiado completamente la actitud de estos pacientes ante el dentista, lo cual ha redundado en el bienestar psíquico y en la mejora de su salud bucondental de estos pacientes.

91 159 12 85